Los casos de prueba funcionales son aquellos que se utilizan
para verificar que una aplicación o sistema cumple con sus requisitos
funcionales especificados. Estos casos de prueba se centran en las entradas y
salidas del sistema y en cómo el sistema maneja estas entradas para producir
las salidas correctas. Por ejemplo, un caso de prueba funcional para una
aplicación de compras en línea podría consistir en verificar que la aplicación
muestra correctamente el resumen del carrito de compras del usuario después de
que este agrega un producto al carrito.
Los casos de prueba no funcionales, por otro lado, se utilizan para verificar cómo el sistema se comporta en términos de sus características no funcionales, como rendimiento, seguridad, escalabilidad y usabilidad. Por ejemplo, un caso de prueba no funcional para la misma aplicación de compras en línea podría consistir en verificar que la aplicación puede manejar una alta carga de tráfico sin caerse o que la aplicación es segura y protege adecuadamente la información del usuario.
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